Los embarazos entre los adolescentes han venido
disminuyendo desde sus niveles más altos en 1991. Sin
embargo, las estadísticas son todavía demasiado
altas. El 34% de niñas adolescentes americanas se quedarán
embrazadas por lo menos una vez antes de que cumplan los 20
años de edad, lo cual quiere decir que en este país
cada año hay 820 mil embarazos de adolescentes.
A nivel local, el estado de Oregon es el número 23
(en una es cala de 1 al 50, siendo uno el más bajo
y 50 el más alto), en cuanto a embarazos de adolescentes
entre los estados del país. En el 2002, en
Oregon 2,127 adolescentes se quedaron embarazadas,
de los cuales, 96 fueron embarazos de niñas entre los
10 y 14 años de edad.
¿Por qué nos debemos proecupar por los embarazos
de los adolescentes?
- Las madres adolescentes tienen más posibilidades
de convertirse en madres solteras y no terminar la preparatoria.
- Los embarazos de las adolescentes están conectados
con la pobreza. Están en una relación causa-efecto.
- Las jóvenes adolescentes generalmente sufren mayores
riesgos de salud durante el embarazo que otras mujeres mayores
que ellas. Un embarazo muy temprano en la vida de la adolescente
puede comprometer su salud general más tarde en su
vida.
- Los hijos de padres adolescentes muchas veces sufren
de la falta de cuidados médicos y educación
y guía adecuada por parte de sus padres.
- Los hijos de padres adolescentes tienen el doble de riesgo
de ser víctimas de abuso o falta de atención
en comparación con niños de otras madres mayores
en edad.
- Los costos de los embarazos de las adolescentes se cuentan
en los billones de dólares. Cada año el gobierno
federal gasta $40 billones de dólares para ayudar
a familias que han comenzado con un embarazo de una adolescente.
¿Cuál es la forma más efectiva de reducir
los embarazos adolescentes? Animar a nuestros hijos a que
esperen antes de tener relaciones sexuales. Dígales
a sus hijos que tener un bebé es una responsabilidad
muy grande, no una forma de arreglar una relación que
no funciona o de asegurarse de que van a tener a alguien que
siempre los va a amar. A menos de que estén listos
a enfrentar la responsabilidad de un posible embarazo, los
adolescentes no están listos para tener relaciones
sexuales.
Sin embargo, asegúrese de comunicarles a sus hijos
que a pesar de que usted espera ciertos comportamientos de
ellos, siempre deben sentirse libres de venir y pedir su ayuda
en cualquier situación en la que se puedan encontrar.
Muchas veces las adolescentes que se quedan embarazadas tratan
de esconder o ignorar el embarazo, poniendo en peligro tanto
su salud como la salud de su bebé. Una adolescente
embarazada se encuentra “en crisis” y necesita
todo el apoyo y amor que sus padres o adultos en su vida le
puedan dar.
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